CONVERSACIONES ESOTÉRICAS VI
La Iniciación [III]
Madrid, 8 de Noviembre de 1981
Págs. 9-11
Interlocutora. — Aquí hay una serie de puntos que están en su programa y que no ha pasado por ellos. [Vicente: no ha habido tiempo] Entonces, creo que para algunos es interesante considerarlos, como, por ejemplo, el nombre del iniciado, el poder de los mantrams, el control del iniciado sobre las leyes del sonido y, en parte, lo que ha mencionado usted ahora, que antes no lo había hecho, que es sobre la movilización de los ashramas.
Vicente. — Empecemos por el primero punto. Cuando un discípulo, o un aspirante, por primera vez es admitido en un ashrama –todavía no hablo de iniciaciones, pero, hay que empezar por lo primero– el Maestro le cambia el nombre, por un sentido muy importante, porque el nombre de pila que todos tenemos raras veces se ajusta al verdadero sonido del Alma. El padrino se llama fulano de tal y el ahijado se llamará fulano de tal, contraviniendo con ello las leyes augustas del sonido creador, o mantrams sagrados que constituyen la armonía del Alma en su propio plano. Entonces, en cada iniciación le es revelado al iniciado una frase, una pequeña frase, o quizás una pequeña sílaba, del nombre de su Mónada, porque la Mónada es el AUM o el OM Sagrado, pero, el OM que pronunciamos nosotros es solamente una débil nota dentro de la escala suprema de sonidos creadores. Utilizamos solamente una pequeña participación dentro de las leyes del sonido tal como corresponden a nuestra era actual. Cuando se ha aplicado el cetro, hablamos de esto ayer y no vamos a insistir, se produce un vacío entre el iniciado, el iniciador y el grupo de congregantes, los padrinos han desaparecido, y ustedes saben que cuando se bautiza un recién nacido hay dos padrinos, hay un triangulo: el sacerdote, y los padrinos y en el centro está el niño. Es iniciático todo esto. Pues cuando está recibiendo esta fuerza se hace un vacío, entonces, aparte de todo el iniciador, el hierofante, le comunica, sin que nadie se entere porque es un secreto, el nombre de su Mónada, pero, solamente las pequeñas sílabas que constituyen la iniciación, pero, desde el momento en que el iniciado ha recibido aquel nombre tiene capacidad mantrámica para dominar un cierto grupo de devas. En la 1ª Iniciación se tiene dominio sobre los devas que constituyen los elementos naturales, es decir, los que constituyen los elementos de la tierra, del agua, del fuego y del aire; o sea, tiene poder sobre los gnomos, sobre las ondinas de las aguas, sobre las salamandras del fuego y sobre los pequeños silfos del aire. En la 2ª Iniciación se le comunica otras sílabas de su Mónada, y a través de aquel silencio expectante el iniciador le comunica por leyes de vibración lo que constituye, digamos, el dominio de las fuerzas elementales del plano emocional, entonces, empieza a dominar ciertos devas del aire, ciertos devas del plano búdico, de los primeros subplanos, y algunas formas etéricas de nuestro mundo, ángeles, digamos, lunares. Cuando todo eso está ya contraído y sucede la 3ª Iniciación, entonces, el iniciado tiene poder sobre el plano mental en virtud de las tres sílabas que conoce, su nombre Monádico. Entonces, puede actuar como un transmisor de energía de los tres planos: el mental, el astral y el físico, significa que tiene poder sobre los agnis del fuego, no salamandras, los agnis del fuego, sobre los silfos del aire y sobre los poderosos argonautas, digamos, del plano físico, que constituyen los navegantes solitarios del cuerpo etérico, que llevan toda la fuerza del Logos que constituye el reino mineral. Por primera vez el iniciado puede crear a igual que ellos cualquier forma. Utilizando la mente, el poder del deseo purificado y a través de una mentalidad física muy bien estructurada. Y los demás subplanos, hasta llegar al 5º Subplano Cósmico, cuando recibe el iniciado la fuerza de la Osa Mayor, entonces, tiene dominio sobre devas del plano átmico, del plano búdico, del plano mental, del plano astral y del plano físico. Se convierte en un arquitecto, del término “texto”, del griego, “texto”, que significa sustancia primordial, y “ton” que significa constructor, lo cual significa que puede construir con la materia de todos los cinco planos, y por eso en terrenos, digamos, más ocultos, esotéricos, la sociedad masónica utiliza como referencia de Dios el Gran Arquitecto del Universo, porque se considera que Dios crea a través de la materia primordial del espacio constituyendo sus sagrados mantrams, la palabra perdida que hablábamos ayer, el poder de dignificar las distintas expresiones de la sociedad oculta que están representando. Es decir, que toda esta fuerza, toda esta expresión corresponde a las leyes del sonido. Es decir, hay siete palabras cósmicas, conocemos solamente el imperativo de la conciencia de Dios, cuando en el principio de los tiempos rasga con su rastro de fuego los éteres del espacio con el “Hágase la Luz”, A, U, M. Vean, otra vez tenemos la referencia de… (corte de sonido)… en términos analíticos cómo se puede convertir un cuadrado en un triángulo. ¿Se dan cuenta? Nuestro trabajo actualmente está aquí, en convertir el cuadrado en cuatro triángulos, pero, ¿cómo convertimos un triángulo en un círculo? Es el misterio de la época para el cual nosotros no estamos capacitados. Pero, si nosotros utilizamos la imaginación creadora y extendemos el triángulo, si desvanecemos los vértices quedará una figura, y si nuestra imaginación creadora continua con esta fuerza podemos crear un círculo perfecto a partir del triangulo equilátero. Todo está omnipresente. Todo está aquí, ¿verdad? Es solamente rellenar el esqueleto con carne adecuada. Otra pregunta.
Interlocutora. — Lo de la movilización de los ashramas.
Vicente. — Bueno, los ashramas de la Jerarquía, como ustedes saben, son grupos especializados para llevar al mundo las energías que proceden de Shamballa. La Jerarquía en su totalidad constituye el gran Ashrama de Sanat Kumara y, como decía el Sr. Martí anteriormente, hay siete ashramas principales regidos por un Chohan de Rayo, con su propio sonido, con su propio color, y con su propia forma geométrica, que constituye el nombre del Logos Solar, ya no es el Logos Planetario, es el Logos Solar, ya no es el nombre de la Mónada, es el nombre de la Mónada de nuestro Logos Solar, y esto viene revelado también a través de las iniciaciones, siendo como siempre la iniciación, que tiene carácter individual pero que ahora está siendo un programa cósmico de gran envergadura, (la que) nos está introduciendo en los grandes misterios de lo que significa la Voluntad de cualquier Logos dentro del Cosmos Absoluto. Otra pregunta.
Interlocutora. — No, pienso que están un poco englobadas, porque era el nombre de los iniciados, el poder de los mantrams y el sonido.
Vicente. — Bueno, lo hemos hecho sintético y abarcando…
Interlocutora. —… el nombre completo de la Mónada.
Vicente. — Exacto. Es decir, que cuando el iniciado recibe la 5ª Iniciación sabe completamente el nombre de su Mónada perfectamente, y conoce una sílaba del nombre del Logos planetario y una pequeña sílaba del Logos Solar. Así que siempre hay este orden. Orden de mantram de luz y de color. No puede existir un mantram sin un período de iluminación y no puede haber iluminación si no existe automáticamente una forma geométrica, y cada iniciación tiene una forma geométrica, y todos cuantos participan en la ceremonia de la iniciación, según sea la iniciación, según sea su grado, hay una forma geométrica aparte del triángulo que están realizando la corporación de almas liberadas que llamamos Jerarquía, donde están los 63 Adeptos que corresponden a nuestra vida planetaria, a todos los Arhat, a todos los Iniciados de las distintas iniciaciones que en aquel momento supremo están constituyendo una forma geométrica, y automáticamente, sucede algo maravilloso: de los senos profundos del espacio se oye aquella voz de la cual nos habla el Evangelio: “Este es mi Hijo muy amado en quién tengo puestas todas mis complacencias”. Otras siete palabras clave. Porque, entonces, el iniciado de hecho ya lo es, no solamente lo es por derecho sino por confirmación. ¿Por qué la Iglesia confirma? Trata de revelar algo que no comprende, pero lo está revelando. ¿Y el misterio de la Misa? ¿Y el Cáliz del Santo Grial? Porque el Cáliz de la Iglesia cristiana, el Santo Grial de los místicos, de los templarios, y de la propia masonería, porque siempre hay una figura que responde a un tipo de evolución, y el Cáliz con la Hostia redonda encima, que es el símbolo del Sol, y al propio tiempo del Ángel Solar, debe introducirse en la copa constituido por el cuerpo físico, el cuerpo emocional y el cuerpo mental, para establecer las bases del misterio, un misterio iniciático que no es solamente la sangre de Cristo vertida en la gran Copa del Grial sino que es la Copa de los misterios de la propia Divinidad introduciéndose en la vida del iniciado que desde aquel momento pasa a constituir lo que en términos jerárquicos se llama la Gran Copa Mística, que recibe energía etérica para distribuir a la humanidad en acto de servicio. Porque, tal como jerárquicamente se nos dice, el éter es la sangre de los Dioses.
Interlocutora. — ¿Cuándo se establece y en que forma la frontera entre la 1ª y la 2ª Iniciación y las consecutivas? ¿En qué momento determinado?
Vicente. — Hay en la mística cristiana, y Uds. van a verlo enseguida una clave oculta, creo que anteriormente la he reseñado pero lo repetiremos: entre la 1ª Iniciación y la 2ª hay algunos millones de años, hablo de humanidad como un todo. En la vida de Cristo desde los once años en que ha recibido la 1ª Iniciación hasta los treinta en que es bautizado en el Jordán, han pasado una época de tiempo considerable, significa que la 2ª Iniciación es la más difícil para el ser humano, porque el ser humano es auténticamente emocional, hay poca gente que sea mental en el mundo, y esto lo reconocen los Maestros y la Jerarquía. Pero, el misterio de la 3ª Iniciación, cuando Cristo tiene 33 años, es otro misterio, porque hemos hablado de la Escalera de Jacob, ¿verdad?, pero, es que la columna vertebral del hombre es una escalera que tiene 33 segmentos, que 33 grados es el grado mayor de masonería, y que debajo de la esfinge en Egipto hay una cámara en la cual para ascender al misterio faraónico había 33 escalones, pero, aparte de estas consideraciones simbólicas hay el hecho que solamente transcurren tres años entre la 2ª y la 3ª Iniciación, y que entre la 3ª y la 4ª pasan poco tiempo, pasan meses solamente en la vida de Cristo. Es decir, que, insistiendo, entre la 1ª y la 2ª hay una porción considerable de tiempo en lo que respecta a la humanidad, y como Cristo es la dramatización perfecta psicológica de la humanidad, Él refleja en su vida todas esas cosas, todos esos misterios. La más difícil, repito, en la que debemos luchar es la que corresponde al control del cuerpo emocional, porque todos somos muy emocionales y muy poco mentales, ahí está el misterio del por qué existe un tiempo tan grande entre la 1ª y la 2ª Iniciación, pero tiene también un sentido porque nuestro Logos Planetario al infundir vida a nuestro Sistema planetario, a nuestro contexto, a nuestro Esquema, utilizó cierta clave de sonido que corresponde a aspectos muy particulares de la propia humanidad, de la cual Cristo es el exponente. Y una es el aspecto cíclico, el aspecto temporal, les digo esto porque son muy pocos los creyentes, los fieles de la religión cristiana que sepan estas cosas, y que tiene que ser del esoterismo puro que busca la clave de todo el que debe decir dónde está la verdad y el porqué la verdad, y el porqué el razonamiento, y el porqué del no razonamiento, y el porqué del ser, y el porqué del no ser, y el porqué de la vida y el porqué de la muerte, buscando siempre aquello que triunfa por encima de todo, que triunfa del espacio y del tiempo y que, por lo tanto, lucha sin luchar contra las leyes de la polaridad, y se establece en el centro del equilibrio o en el centro de la Constelación de Libra a la cual hacíamos referencia.
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