jueves, 24 de febrero de 2011

CONVERSACIONES ESOTÉRICAS IV


CONVERSACIONES ESOTÉRICAS IV

El Hombre y el Santo Grial de la Conciencia Superior

Barcelona, 11 de Febrero de 1979

Pág. 5-7

Bien, parte del estudio que estamos realizando tiene que ver con otras cinco zonas, que para muchas personas ha quedado quizás desapercibido por la importancia que tiene, por ejemplo, cuando hablamos de sendero, cuando hablamos místicamente de la Escalera de Jacob por donde suben y bajan los ángeles según la tradición, estamos realmente analizando al ser humano desde la base trepándose hasta las alturas, y aquí vienen las grandes coincidencias o relaciones cósmicas con la vida del hombre, con la vida del cuerpo físico. Dense cuenta, tenemos cinco regiones en el cuerpo, una región siempre desde el punto de vista de la columna vertebral que es el Árbol del Edén por donde asciende la serpiente, que es también el cáliz preparado para albergar el Verbo. Estas cinco zonas están divididas: primero, una zona cervical, una zona dorsal, una zona lumbar, una zona sacra y otra zona coxal, donde habita el cóccix, ahí está el cóccix, la fuerza; el cóccix constituye un solo hueso constituido por cuatro segmentos, dense cuenta, Kundalini actuando, todo está representado místicamente. La región sacra tiene cinco segmentos, constituye un solo hueso, ahí está la gracia, y la suma del hueso del cóccix con los cincos segmentos del sacro constituyen el nueve del hombre; y ahí está que lo primero que hace el hombre al ascender es convertirse primero en hombre, educiendo ya por primera vez en su vida la fuerza de Kundalini, que es cuando el animal se endereza, cuando el animal que solamente tiene tres segmentos adquiere la habilidad de levantarse y pone enhiesta su columna vertebral. ¿Se dan cuenta el misterio que existe entre la vida horizontal de los animales y la vida vertical de los hombres? Está demostrado en el paso que va de los tres pétalos de sacrificio en el reino animal a los cuatro pétalos del sacrificio en el hombre, en la base de la columna vertebral, ascendiendo tenemos cinco segmentos en una sola pieza en la región lumbar y siguiendo adelante la región dorsal que es la que corresponde al corazón está constituido por doce segmentos, ¿qué significa?, doce segmentos lo mismo que el corazón, doce trabajos que el hombre tiene que realizar, doce escalones que debe ascender para convertirse en un hombre hecho y derecho como vulgarmente se dice, hasta aquí el hombre se ha enderezado y ha caído y va trabajando constantemente como el niño que está balbuceando, entonces queda tendida la vertical correcta y encontrando la cervical con siete, el número sagrado, el número que corresponde a los siete rayos, que corresponde a todo el sentido septenario del Universo, los colores, los sonidos, la vida entera del hombre es septenaria. También significa que si sumamos los doce segmentos dorsales con los siete cervicales nos dan el diecinueve, si el diecinueve lo convertimos en un número único tenemos el diez, uno y nueve son diez, el diez de la perfección que buscábamos allí.
Y ascendiendo también hacia adelante encontramos ya algo que escapa a toda conjetura, está más allá del cuerpo físico, es la zona espiritual que está ya buscando su ejercicio a través del ser humano. Todo el sistema que estamos realizando solamente tiene un solo objeto, que el hombre adquiera conciencia de su propia Divinidad, que adquiera conciencia de sí mismo, que vaya adelante siguiendo el espíritu de perfección que está en todas las cosas, y que el hombre se dé cuenta que cuando está buscando algo en realidad está buscándose a sí mismo, porque sí mismo es el Santo Grial, no existe nada aparte del hombre, el hombre lo es todo y el hombre constantemente está saliendo de sí buscando a través de otras cosas que no son él, a través del intelecto, a través de la emoción, a través de ciertas palabras, la conducta, aquello que realmente tiene que visualizarse internamente, que no pertenece al campo de los sentidos ni de la emoción ni aún del propio pensamiento, está más allá y por encima de sí mismo, pero está dentro de sí mismo, es Cristo en ti esperanza de gloria, o bien, el nirvana en el corazón, como dicen los hermanos hindúes. Lo que vemos aquí, la figura simbólica de Buda demostrando la iluminación, la iluminación es cuando todo esto es perfecto, el sacro, el cóccix, la región lumbar, dorsal y cervical constituyen un solo segmento, no existe división, y Kundalini a través de los canales internos está llegando a su plena consumación. También es interesante saber que el símbolo del hombre es interesante porque había en la antigüedad, en los tiempos atlantes, nueve símbolos que correspondían precisamente a este hombre. Veremos si me acuerdo, [Vicente lo va representando en un dibujo] el signo más es la cruz, el signo menos, el signo de la multiplicación, el de la división, la raíz cuadrada, la pareja, como se dice, atadas, o Géminis, se podría decir teniendo un cierto sentido astrológico; existe también la cruz, esvástica, no la cruz gamada, y existe después el infinito. ¿Se dan cuenta por qué es infinito? En el hombre perfecto los segmentos lumbares, los segmentos sacros, cóccix, coaxiales y todos estos están constituidos de esta manera. Ida y Pingala, y aquí tenemos Sushuma, que es siempre cuando el nueve ha sido completamente estructurado, y dense cuenta que en una conversación habíamos dicho que la entrada del hombre físico al hombre espiritual siempre venía en esta forma aquí, hay un punto fatídico, el punto donde está precisamente el Sushuma, y es el punto crítico en el cual las energías materiales llegan a ser astrales, las energías astrales se hacen mentales y las energías mentales se hacen espirituales, para llegar a una síntesis para demostrar precisamente el porqué los antiguos atlantes al final de todo el proceso de la simbología del hombre tenían el símbolo del infinito, que es una sección lumbar cualquiera mirado en el hombre perfecto, nosotros como no somos perfectos tendremos una contracción, no realizaremos el ocho perfecto, estaremos siempre indecisos buscando una cierta realidad pero siempre aparte de nosotros mismos, de ahí que nunca tendremos desarrollada la columna vertebral, solamente existe en la columna vertebral una fusión en el centro del corazón, de ahí se demuestra que el corazón es la zona principal por excelencia, entonces la psicología moderna que lo ha captado de los sacerdotes egipcios, herederos del proceso atlante, utilizaron para el descubrimiento psicológico del individuo la morfo-psicología, la psicología y lo sabemos bien a través de los rasgos faciales. Hay una zona mental, una zona emocional, una zona instintiva que pertenecen como verán a lo que decíamos antes. En realidad solamente hay que darse cuenta de una cosa, analicen por favor cuanto suman todos los segmentos de la columna vertebral: cinco y nueve catorce, y dieciséis y tres son treinta y tres justos. Entonces, ¿por qué Cristo murió a los treinta y tres años?, es decir, ¿por qué ascendió a los cielos a los treinta y tres años?, ¿y el por qué el treinta y tres grado de la Masonería es el más importante?, ¿y el por qué la congregación masónica tiene treinta y tres elementos, o miembros masónicos del grado treinta y tres? Es interesante que se den cuenta que no es al azar que Dios geometriza, Dios geometriza porque la ley es la geometría y la geometría es la base del Universo.

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