jueves, 24 de febrero de 2011

LOS MISTERIOS DEL YOGA

LOS MISTERIOS DEL YOGA

CAPÍTULO XI
LOS TRES GRANDES MANTRAMS UNIVERSALES

Pág. 102


c) El AUM - El Verbo de la Manifestación Universal

Con respecto al triple sonido AUM y tratando de ser lo más concretos posible, podríamos decir que su poder vibratorio produce el Universo manifestado. Su actividad produce el Cáliz de todas las cosas, o sea, sus formas específicas, los instrumentos de manifestación de todos los estados de conciencia, incluido el sagrado Cáliz del Universo que ha de contener la Gloria Infinita de Dios. En la culminación incesante de esta Magna Obra Universal se producen todos los verdaderos Misterios Iniciáticos, los cuales son recogidos simbólicamente en la búsqueda del Santo Grial y del Vellocino de Oro y se hallan presentes también en todos y cada uno de los verdaderos sacramentos esotéricos, de la Orden Rosacruz, de la Iglesia Cristiana, de la Orden de los Templarios, de los Sacerdotes Druidas, de los sagrados ritos de la Masonería, etc.…

Cada una de las tres Notas o Tonos que constituyen el AUM tiene un significado especial y forma parte dentro de su riqueza expresiva, de una particular misión en la tarea conjunta de crear el Universo. Vemos así que la nota A es el sonido mágico que produce la actividad de Condensación de la substancia. Como sabemos, el espacio está lleno de aquella substancia eterna "sin principio" que el esoterista denomina Éter. La primera gran emanación del sonido AUM por medio de la nota A, atrae esta substancia alrededor de un centro de radiación magnética o de absorción y, a medida que la nota resuena quebrando, tal como esotéricamente se dice, la resistencia de los éteres se van construyendo los elementos químicos, átomos y moléculas hasta constituir una inmensa masa sólida, compacta y densa.

La nota U puede ser considerada como el sonido específico que determina el proceso de Formación. Como su nombre indica, su particular misión es dar forma a aquella compacta masa sólida aglutinada alrededor del atractivo centro magnético creado por la nota A. Y tal proceso de formación se inicia en las fronteras de espacio y tiempo, allí en donde A y U se identifican e interpenetran hasta constituir un sólo tono vibratorio que determina una separación de los átomos y moléculas dentro de la gran masa de Condensación a la que sigue aquella actividad misteriosa e incomprensible de acoplar y reunir los átomos y moléculas por grados de afinidad química, construyendo así pequeñas estructuras que perfectamente acopladas entre sí constituirán los materiales definidos para construir el gran Cuerpo universal.

La nota M, tercera y última que pronuncia el Aliento vital y constructor del Espíritu Santo, constituye el sonido definido como de Concreción. Las pequeñas estructuras resultantes de la actividad conjunta del doble sonido AU se traducen en formas concretas y definidas constituyendo cuerpos y organismos que pueden albergar debidamente a toda clase de almas, vidas o conciencias emanadas del Corazón del Sol, Morada mística del Cristo Cósmico, o Alma Solar. Podemos decir que consumada esta fase ha sido cumplimentada la tarea universal encomendada a la Actividad Creadora del
Espíritu Santo a través del triple sonido AUM. Cuanto se realice a partir de aquí y como continuación de un trabajo que ha durado millones de años, será sólo una tarea mágica de constante renovación y estructuración desde dentro, desde el centro mismo de la forma, llevada a cabo por el alma, o conciencia, que se agita en su interior.

No hay comentarios:

Publicar un comentario