jueves, 24 de febrero de 2011

LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA II

LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA II

De la Tercera a la Séptima Esfera de Shamballa.

Barcelona, 15 Junio de 1983

Págs. 8 -10

Dentro de los ritos, como en todo rito de cualquier religión conocida, se basa en el extraordinario poder que tienen los colores, que tienen los mántrams y ciertos dibujos geométricos, sobre las huestes de devas que están pululando por todas las esferas de Shamballa y, por lo tanto, no es extraordinario que el iniciado, en virtud de su propia iniciación adquiere una jerarquía, un grado si Uds. me lo permiten, y que este grado se manifiesta en forma ostensible para aquellos que pueden percibirles, en forma, primero, la inmaculada blancura de la túnica blanca tejida por aquellos devas del segundo nivel búdico o esfera búdica de Shamballa, llamados: “Los Tejedores de la Luz Blanca”. Entonces, no se trata de un tejido de lino como se hace, por ejemplo, en ciertas fraternidades rosacruces, masónicas, etc., se trata de tejidos de luz, de luz búdica, de luz del centro más bien estéticamente dotado para recibir las energías del Logos Solar, y aquí precisamente viene el porqué que la Jerarquía no viene solamente por la túnica blanca, que aumenta en blancura indescriptible, sino por lo ornamentos dorados, porque igual es arriba que abajo, igual es abajo que arriba. Los poderes de la Tierra son los reflejos de los poderes del Cielo, y todos aquellos actos que se realizan en las distintas religiones con motivo de ritos y liturgias, y los grados, por ejemplo, militares, obedecen al poder, al mando o jerarquía. Naturalmente, que no vamos a confundir la jerarquía militar, económica o política de las naciones con este poder extraordinario de la Gran Fraternidad Blanca, me limito simplemente a decir que lo que vemos abajo es la imagen deformada e imperfecta de lo que está sucediendo en niveles superiores y al mismo tiempo y cuando les hablo de las túnicas, les estoy hablando de un misterio relacionado con la perpetuación de la Gran Fraternidad aquí en la Tierra, a través de los ritos, a través de los ornamentos dorados y a través de las figuras geométricas. Si ustedes estudiaran magia aplicada, verían la importancia que tienen las figuras geométricas o el color distintivo de las túnicas, por cuanto tienen que ver precisamente con la atracción magnética de estas fuerzas y poderes que pululan por doquier y que se convierten en los agentes místicos de la energía, ya sea de Shamballa, ya sea de la propia Jerarquía, ya sea de la Humanidad, son portadores de bienes internos que tratan de manifestarse externamente. Este secreto, aparentemente muy sutil, muy sencillo, muy simple, y hasta cierto punto un poco circunspecto, constituye la obra de la Gran Fraternidad. Quien ha visto oficiar al Maestro Rakoczi o al Conde de Saint Germain —el Mahachohan actual de nuestra civilización— cuando está actuando, cuando está invocando fuerzas, los ornamentos que utiliza son extraordinarios porque tiene que canalizar energías extraordinarias. Cuando existe una reunión de la Gran Fraternidad, verán Uds. que sin darse cuenta todos los iniciados están alineados en círculo o constituyendo figuras geométricas de acuerdo con su iniciación, de acuerdo con su rango, de acuerdo con su Jerarquía, y esto constituye uno de los misterios que deben ser revelados para comprender hasta qué punto ha sido mistificada la liturgia, la liturgia religiosa ha sido mistificada, como a través del tiempo perdieron sentido las liturgias Masónicas o de la Gran Fraternidad Rosacruz o de los Caballeros Templarios, porque, naturalmente, si tenemos en cuenta que lo de arriba tiene que reflejarse abajo, hay que empezar por estar muy atentos aquí abajo para poder reflejar lo que está arriba, y si el sacerdote sabe lo que se hace, entonces, utiliza sus ornamentos, creados bajo sentidos mágicos o medidas mágicas y áureas, para invocar fuerzas celestes, lo cual no se sucede, porque se limitan a programar algo habitual, se ha convertido en una costumbre, pero que no significa una verdadera liturgia, que es lo que realiza perfectamente la Gran Fraternidad Blanca de nuestro planeta, y aquí es donde podemos colaborar. Dense cuenta Uds. lo bonito de esta reunión, objetivamente es el colorido. ¿Qué pasaría si todos fuésemos vestidos uniformemente? No habría ninguna respuesta dévica o, singularmente, una respuesta dévica determinada. Es decir, los colores que entre todos estamos manipulando, estamos estableciendo una liturgia y a medida que Uds. van poniéndose en situación interna, es decir, que están muy atentos a la programación, no a lo que estoy diciendo yo, a la programación del conjunto, se darán cuenta del porqué de la liturgia, el porqué de la diversificación del cambio, de la renovación de actitudes a través del tiempo, porque todo forma parte de la gran liturgia que tiene lugar aquí, en este lugar sagrado de la Gran Fraternidad. Esta esfera, en su totalidad, con sus siete subniveles es considerado “El Hogar de los Maestros”. Todos los Maestros de la Jerarquía se mueven indistintamente en uno u otro de estos subplanos del plano búdico. Hay que tener en cuenta también, volviendo a Shamballa como un todo, que los iniciados que han recibido la primera iniciación menor, utilizan también sin que se den cuenta, una túnica blanca, pero no llevan ningún distintivo de oro, sino que llevan un distintivo amarillo que indica su grado ante los miembros de la Gran Fraternidad. Que aquellos que recibieron la segunda iniciación menor, llevan unos ornamentos de color azul, que los distingue —al igual que lo que pasa en karate o artes marciales— el poder va siempre en relación con los colores y cada color entraña una nota diferente, entraña un mántram determinado, que es lo que decide cada una de las iniciaciones. En la primera iniciación menor se establece contacto con las fuerzas espirituales de la naturaleza que llamamos “elementales constructores”, aquí se establece contacto ya con devas, que son los que comandan a estos otros. Más allá existen distintivos en orden que no puedo explicar naturalmente, porque son cosas que cada cual verá a su debido tiempo, pero darse cuenta que lo mismo que el cetro de los reyes, son símbolos del poder del Señor del Mundo, que es aquel que decíamos anteriormente, así los colores, los ornamentos, las túnicas y los dibujos que en sí entraña la túnica de cualquier iniciado, es un símbolo de Jerarquía, es un símbolo de poder. Y hay que tener en cuenta, porque aquí hay mucho que estudiar, acerca de lo que llamamos cromología o cromática. La cromática, por ejemplo, puede ser muy beneficiosa para las personas, singularmente cuando tienen que elegir los colores que van bien con su tipo de personalidad, con su rayo egóico. Con el tiempo nos vestiremos muy distintos de como vamos ahora, ahora estamos vistiéndonos casi uniformemente, seguimos la moda general, no seguimos la moda que nos pertenece. Un ejemplo, en la pila del bautismo nos han asignado un nombre, ¿es este nuestro nombre? Es el nombre que nos han asignado, pero cuando se entra en cualquier espacio de estos que he señalado, dentro de un ashrama, automáticamente te cambian el nombre, dejas de ser Juan, Pedro, Antonio, y tomas un nombre muy distinto, que corresponde a tu evolución, a tu rayo y al rango que ocupas dentro del ashrama o el rango iniciático. Por lo tanto, lo que te comunica el Hierofante, lo que te comunica el Iniciador, cuando te da los secretos, los mántrams de los devas, es el nombre que te corresponde en cada situación. Es decir, que dentro de la 3ª Iniciación se te reconoce por un nombre determinado, que es una vibración. Así como los masones, por ejemplo, se conocen entre sí por ciertos signos cabalísticos que utilizan, así los iniciados se conocen entre sí, y con el tiempo, todos seremos iniciados, es la ley. Estamos avanzando todos hacia aquí en conjunto, cada cual dentro de su propia jerarquía, pero lo que interesa es que esta jerarquía que estamos tratando de desarrollar, sea llevada lo más dignamente que sea posible.

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