LAS FUERZAS OCULTAS DE LA NATURALEZA
Págs. 59 -60
7. LA CEREMONIA DE LA INICIACIÓN
Cuando en los tratados esotéricos se hace referencia a la Iniciación se habla también de ciertas ceremonias o de ciertos rituales mágicos como formando parte inseparable de la misma. La Vida , en todas sus manifestaciones es una expresión mágica y la liturgia en todas las religiones es asimismo una representación mágica u objetiva de los acontecimientos internos relacionados con la vida del Espíritu. Se trata de una fórmula invocativa lanzada a los éteres del Espacio con respuesta angélica, estando relacionada tal respuesta con la calidad de la liturgia o de las ceremonias las cuales, como es natural, vendrán condicionadas por la trascendencia de los acontecimientos internos que intentan revelarse. No tienen por lo tanto idéntica representación mística o espiritual las ceremonias mediante las cuales un candidato es introducido en los misterios menores de alguna orden secreta en el mundo externo, como por ejemplo, la sociedad masónica o la orden rosacruz o las que se realizan en las distintas iglesias del mundo, que las ceremonias realmente ocultas y trascendentes mediante las cuales el candidato a la Iniciación es introducido en el "Cuerpo de Misterios de la Divinidad ", es decir, en los Misterios del Reino tal como místicamente se dice. La Ceremonia ejerce en todo momento una potente presión en la totalidad del ambiente etérico circundante o en el lugar preciso en donde la Iniciación tiene efecto, para evocar así de las entrañas de los éteres la correspondiente respuesta angélica, pero hay indudablemente una enorme diferencia de potencial invocativo entre las diferentes formas de liturgia. Cada iglesia y cada grupo religioso tienen sus peculiares sistemas de contacto angélico, aunque se utiliza casi indistintamente la campana como principal agente invocativo, pues de todos los instrumentos conocidos es el que más acertadamente imita el Mántram solar AUM, u OM.
Se nos ha explicado esotéricamente que los grandes sacerdotes atlantes habían construido las primeras campanas ajustando su forma a la de la laringe humana, la única en la Naturaleza que puede pronunciar correctamente el Mántram solar. Así las ceremonias de casi todas las religiones tratando de reproducir ritos solares utilizan la campana como elemento de contacto con determinadas jerarquías angélicas capaces de responder a estos místicos sonidos. Las grandes campanas situadas en lo alto de las iglesias, templos o pagodas, más que instrumentos sonoros para llamar a los fieles a la oración, aunque en este sentido cumplen un especial cometido, son instrumentos mágicos de invocación de los Ángeles. De esta forma se precipitan alrededor de los templos y lugares de ceremonias grandes concentraciones de energía dévica que les prestan a los mismos este aire de solemnidad y de serena majestad.
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