MAGIA ORGANIZADA PLANETARIA II
Las Escuelas de Entrenamiento Mágico
Barcelona, el 8 de Marzo de 1986
Págs. 1 – 3
Todas las personas que han estudiado esoterismo saben que dentro del dilatado Ashrama del Señor del Mundo, de Sanat Kumara, hay tres grandes aulas de entrenamiento y enseñanza espiritual, se denominan: el Aula del Aprendizaje, el Aula del Conocimiento y el Aula de la Sabiduría. El Aula de la Ignorancia , como suele decirse también de la Escuela de Aprendizaje, es para todos los aspirantes del mundo, todas aquellas personas de buena voluntad y con cierto grado de inteligencia para comprender el valor oculto de ciertos hechos y ciertas cosas que se imparten en el mundo espiritual. En el Aula del Conocimiento están englobados todos los discípulos del mundo. Sabemos que hay tres tipos de discípulos hablando esotéricamente: los discípulos que están en Observación, los discípulos Aceptados y los discípulos en el Corazón del Maestro. Todos estos discípulos reciben entrenamiento espiritual en el Aula del Conocimiento, después, a partir de la 3ª Iniciación, se imparte conocimiento en el Aula de la Sabiduría , el Aula de los Grandes Magos, tal como esotéricamente suele decirse. Hay una escuela extrasolar, que se llama la Escuela de la Cósmica Oportunidad , en donde los Grandes Adeptos se están preparando para ser Dioses, para ser creadores de mundos, de esquemas planetarios y de sistemas solares, pero, naturalmente, esta escuela está más allá y por encima de nuestro entendimiento. Nos interesa, fundamentalmente, hablar de la Escuela de los Aprendices, porque aprendiz de mago es todo aquél que empieza a sentir dentro de su corazón el ansia de algo superior, es un sentimiento vago que no puede ser descrito intelectualmente, es una propensión “hacia”, ¿hacia dónde?, hacia adentro, hacia el ser interno, o hacia lo alto, hacia Dios, hacia la gran trascendencia. Todos estos aspirantes que siguen entrenamiento mágico en la Escuela de Aprendizaje, vienen a representar, en cierta manera, aquello que se aprende en los primeros grados de la masonería clásica. Tienen por objeto que el aspirante empiece a discernir el valor oculto de las cosas, se le enseña a ver a través del velo de la forma, empieza a comprender el sentido de la vida y de la creación, porque se le está mostrando de una manera significativa y práctica lo que es un ángel, lo que es un deva, y lo que es un elemental constructor. No puede comandar todavía a la legión de devas que constituyen “los hijos del espacio", es decir, aquello que produce el movimiento etérico en cualquier manifestación ostensible como, por ejemplo, la luz y el sonido. Se aprende a distinguir entre estas jerarquías, y empieza también a recibir aquel entrenamiento mágico mediante el cual puede distinguir perfectamente la distinción que existe entre él y sus cuerpos; primero, porque reconoce que él es la autoridad que preside toda su manifestación, su universo microcósmico; segundo, porque aprende a distinguir perfectamente al morador del cuerpo en el sentido etérico, es decir, comprende quién es el cuerpo, y se da cuenta por primera vez que el cuerpo no es una entidad mecánica solamente, sino que es también una centralización de energías a través de una entidad que esotéricamente llamamos “el constructor elemental", el que construye el cuerpo. Distingue, aunque no puede controlarlo, al morador de su cuerpo astral y, también, en cierta manera, el principio mediante el cual se estructura su unidad mental o cuerpo mental, que es lo que está a nuestro alcance en la actualidad.
En el Aula de los Conocedores el trabajo es más intenso, hay una perspectiva de conocimiento mucho más dilatada, y el discípulo que allí recibe entrenamiento espiritual empieza por primera vez a controlar a los devas del cuerpo físico y a los devas del cuerpo astral, los ve aparte de sí mismo, y no ve dos cuerpos, ve dos entidades que han creado aquel cuerpo, y que el cuerpo y aquellas emociones, y aquellos deseos, ya no pueden jamás volver a formar parte de su equipo en un sentido autoritario, él comanda los cuerpos, él rige el destino de las innumerables vidas que constituyen por agrupación, por selección, a través del átomo permanente de lo que es él. Él comanda aquella cosa, es el señor de aquellos cuerpos. Llega el momento que dentro del Aula del Conocimiento adquiere una posición muy similar a la que en masonería clásica es el grado 33, que es la 3ª Iniciación Jerárquica y, entonces, empieza a distinguir perfectamente al elemental constructor de su cuerpo mental. Ya tiene en su poder el morador del cuerpo físico, el morador del cuerpo astral y el morador del cuerpo mental, y él es el señor de los tres cuerpos, entonces, pasa a ocupar una misión muy definida dentro del ashrama dentro del cual se halla ubicado, pues hay que comprender que todo este entrenamiento se está impartiendo en los ashramas de la Jerarquía. Sabemos que hay siete ashramas principales gobernados por un Chohan de Rayo y siete ashramas, dependientes de este ashrama principal, que está dirigido por siete Adeptos, cada cual en su propia línea de Rayo. Quiero significar con esto que habrá una enseñanza muy distinta dentro del trabajo mágico, si es en un ashrama del primer Rayo o si es del segundo, tercero, cuarto, quinto, sexto y séptimo, debido a la distinción y a las características del propio Rayo y a las energías que este Rayo transporta al planeta a través de los Chohanes de Rayo. Entonces, estamos hablando aquí en términos generales, en cualquier ashrama, lo que se enseña, no el procedimiento, no la técnica, sino el proceso general.
Y tenemos también la Escuela de la Sabiduría o el Aula de los Sabios a partir de la 3ª Iniciación, que es aquella iniciación definida místicamente como de La Transfiguración , existe una oportunidad ya, de lanzarse a la gran corriente del propio Logos Planetario, van sucediéndose, a través de la enseñanza mágica, todo el proceso de activación de los centros y de todo el compuesto molecular que constituye cada uno de los cuerpos, tal como técnicamente se dice, que empieza a gobernarse los cuerpos y el espíritu, porque el trabajo del iniciado en el Aula de los Conocedores es solamente aprender a distinguir y a controlar los tres cuerpos, aquí se trata ya de crear un punto de arranque que va, desde el plano búdico hacia arriba, por eso se le llama de los sabios, la sabiduría está en este lugar definido del ashrama. Y, tenemos, entonces, lo que se llama técnicamente un hombre sabio, que es el Adepto, es decir, aquel bienaventurado ser que ha logrado penetrar dentro del quinto recodo del gran camino cósmico, es decir, la 5ª Iniciación de La Resurrección , mediante la cual el iniciado se ha convertido técnicamente en aquello que en masonería llamamos El Gran Maestre. El Gran Maestre con los grados 33, constituye realmente un equipo que está siguiendo, aunque imperfectamente, hay que decirlo todo, aquellas reglas santas, dictadas en el pasado por el propio Rey Salomón, el Gran Iniciado, y que se han perdido a través del tiempo, y que no todo el mundo ha logrado recoger esta fragancia en sí de los poderes ocultos y de la magia.
MAGIA ORGANIZADA PLANETARIA
El Discipulado y el Cambio de la Sociedad
Barcelona, 13 de Septiembre de 1986
Págs. 3- 4
Recuerden que una de las grandes prerrogativas de la historia actual es la comprensión de que existe un Centro Espiritual incluyente, más allá de la imaginación más exaltada del hombre, que esotéricamente llamamos Shamballa. Parte del proceso que sigue el discípulo en los ashramas de la Jerarquía se basa en la comprensión exacta de su perfecta ubicación en alguna de las siete esferas de Shamballa, situarse de una manera correcta, y cuando digo de una manera correcta, es tratando de decir que en esta situación encuentra su campo de servicio, que es la eterna pregunta del hombre o del discípulo cuando dice: ¿Qué voy a hacer Señor en tu Nombre?, dirigido a Dios o al Maestro, dejando, sin embargo, un vacío tremendo entre lo que él comprende y lo que puede realizar, ahí está el gran dilema del discípulo. Si supiésemos realmente lo que es Shamballa —yo creo que estamos aquí por esto— nuestra vida cambiaría radicalmente, porque entonces el fuego de la resolución surgiría espontáneamente de nosotros mismos sin tener que pasar por el comentario, ¿el comentario de qué?, el comentario de la tradición esotérica, el comentario de los conocimientos ocultos, el comentario surgido de las escuelas esotéricas del mundo, incluidas las sociedades secretas como la masonería, por ejemplo, para no citar otras que están trabajando en ciertos niveles, ya que físicamente todavía no existe una organización perfecta, para dar a conocer lo que es realmente Shamballa. Si les dijese a Uds. que Shamballa está en la voluntad de Uds., y que la voluntad del hombre actual no es el determinismo de la acción buscando algo que se desea, sino un contacto con el Eterno Ahora de la Conciencia de Dios, y que este eterno ahora, estando aquí, exige ser descubierto y realizado... ¿cómo?, de la manera más fácil y al propio tiempo más difícil, la de estar viviendo este momento con toda la intensidad de nuestro ser. La intención, la voluntad, solamente se expresan con esta atención que depositamos a todas y cada una de las cosas que están sucediendo a nuestro alrededor y dentro de nosotros mismos. No se puede comprender la justicia de Shamballa viviendo distraídos como vivimos corrientemente. No afrontamos realmente con honestidad y atención los momentos que estamos viviendo, nos aterra nuestra propia soledad, y cuando estamos solos nos sentimos inseguros y, naturalmente, esta inseguridad que es el principio de la comprensión de Shamballa, se escapa por los anchos vericuetos de la diversión, y sabe Dios que tenemos muchas diversiones, y a medida que avance la técnica moderna más diversiones tendremos, más elementos técnicos que harán apacible nuestra vida, aunque no más inteligente. El reto de la historia, el reto de Shamballa tiene también un aspecto científico y forma parte del gran proceso triple, el triple proyecto de Shamballa, que no sólo tiene que ver con la comprensión de este incluyente centro espiritual sino que tiene que ver también con una comprensión completa de lo que significa el término energía.
MAGIA ORGANIZADA PLANETARIA
Las Zonas Neutras en los Universos
Barcelona, 8 de Noviembre de 1986
Págs. 3-4
Vean ustedes que no es fácil convertirse en un mago, en un mago blanco, en un Iniciado de la Gran Fraternidad , que es lo que tratamos de hacer, si no, no tendría sentido estar aquí, porque nos estamos preparando para la magia consciente, es el porqué nos congregamos mes tras mes, porque en el fondo de nuestro corazón todos tenemos la esperanza de resurgir triunfantes como "aves fénix" de nuestras propias cenizas materiales. Pues bien, cada vehículo, en virtud del Alkahest, en virtud de esta sustancia primordial de donde los Logos extraen sus creaciones, es el porqué el mago puede determinar los prodigios que vemos por doquier. El mago perfecto a igual que Dios puede crear, y lo primero que tiene que hacer, es crear un vacío dentro de sí, un vacío mental, un vacío emocional, y si ustedes me lo permiten, un vacío físico, y esto es muy difícil de comprender porque se trata de una idea muy abstracta. Más abstracto que el vacío, ¿existe algo? Pues bien, hay que llegar a un punto cero dentro de nosotros mismos, y a partir de cero empezar de nuevo, como si fuésemos recién nacidos que por primera vez enfrentan el eterno dilema o el eterno drama de la vida. Si el mago logra perforar —por decirlo de alguna manera— la costra psíquica, la costra mental y la costra instintiva de su vehículo inferior, y llega a penetrar tan profundamente que dentro de sí opera una magia de transmutación desconocida todavía por la ciencia e incluso por muchos esoteristas, a partir de este centro de paz encontrado en sí puede operar el milagro de la paz por doquier, por todas las partes, y darse cuenta de que realmente somos hechos a Su Imagen y Semejanza. Todos podemos y todos debemos crear, pero hacerlo conscientemente, no actuar como lo hacemos, sin el control de los pensamientos, sin el control de las emociones, sin el control de los instintos del cuerpo físico, es el mismo trabajo que se exige del discípulo que ingresa en un ashrama de la Jerarquía , el trabajo es idéntico, porque lo que pretenden los ashramas de la Jerarquía es crear magos conscientes, creadores, personas que hayan adquirido el derecho de sentirse Hijos de Dios, con toda la plenitud del Verbo, y que en virtud del descubrimiento de cualquier zona desconocida dentro de sí en donde haya paz, armonía y equilibrio, y pueda mantener este equilibrio pase lo que pase en la evolución del tiempo, en el hecho mismo de este descubrimiento, se convierte en un mago. Esto hicieron todos los magos del pasado. Apolonio de Tiana, por ejemplo, del cual nos habla tanto la tradición esotérica, decía: “Por fin me siento vacío de mi mismo”. Apolonio de Tiana había sido iniciado en los Misterios de Isis, su propio Maestro según se nos dice, fue el Rey Hiarchas, un hombre desconocido por muchos, pero que es la propia entidad Hiram Abif, al cual aluden tan frecuentemente dentro de las explicaciones esotéricas de la masonería. Hiram Abif, que según se nos dice fue el mago que entregó a Apolonio de Tiana el amuleto sagrado que él con el tiempo trasladaría a Ginebra para que se convirtiese en una ciudad sagrada. Se nos dice ocultamente que en cualquier lugar remoto del Lago Léman, en Ginebra, está el talismán depositado por Apolonio de Tiana, y el Rey Hiarchas, o Hiram Abif, era un gran iniciado que había recibido el ébano, símbolo de la mente superior, y el oro de Ofir el símbolo de la más perfecta intuición, del propio Rey Salomón que fue el primero que instauró los misterios, que más adelante se convertirían, después de pasar de la boca al oído de los grandes discípulos, en los cuatro puntales donde se asienta toda posible obra mágica. Moisés, tan poco conocido también, porque su figura ha venido distorsionada por el sionismo internacional, que fue un ser legítimamente esotérico que había sido iniciado en los misterios más absolutos en el pasado que le tocó vivir, fue aleccionado, según se nos dice, por Batria, la mujer del Faraón en aquellos tiempos solemnes y aquella hija de Batria, Termutis, que encontró, según nos dice la tradición esotérica, al niño Moisés en una canastilla en el río Nilo, son un encadenamiento de hechos perfectos desde el punto de vista kármico, que nos está hablando precisamente de la magia como un sistema de organización del plan de evolución planetaria y, naturalmente, poseyendo como poseían la cualidad infinita del iniciado, siendo magos en potencia, efectuaron grandes prodigios mágicos, no solamente introduciendo talismanes sagrados bendecidos por el Señor del Mundo y otras Jerarquías del Sistema, sino porque sus vidas eran una constante irradiación de magia, y todos los magos son taumaturgos.
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