jueves, 24 de febrero de 2011

LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA I


LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA I

Las Estancias de Shamballa.

Barcelona, el  23 de Marzo de 1983

Pág. 13

Interlocutor. — Has hablado sobre la mente, sobre la vigilancia, ¿a qué te refieres, a si somos alimentados por la tiniebla o por la luz?

Vicente. — Bueno, la mente tiene dos direcciones. Tiene una dirección concreta o intelectual y tiene, también, una bifurcación o una extensión, digamos, abstracta. Si la persona está sujeta a los cambios ambientales, su mente se sentirá atraída no por el alma precisamente, sino a la inducción externa de sus características psicológicas. En tanto que si estamos hacia dentro, hacia el mundo abstracto, hacia esa atención que hablo, no hay ningún mal que pueda aferrarse a nuestro contexto psicológico a través de la mente, porque la mente, ante todo, no solamente es el aspecto orientador de la visión interior -la percepción de lo directo que tenemos aquí –, sino el dominio que ejerce sobre la causa del envejecimiento desde el mundo astral. Son los sentimientos negativos, las emociones potentísimas e incontroladas y, los deseos irrefrenados o que atentan. Si la mente está serena, entonces, existe un vacío entre la mente intelectual y la emoción, y hay un control, porque la mente está atenta; pero, si estando atentos dejamos de estarlo para pensar en algo más, hay un ajuntamiento, digamos, una unión entre el cuerpo astral y la mente concreta. Entonces, todo aquello que tendría que estar en reposo, surge porque el cuerpo astral siempre está en movimiento desordenado hasta que la mente controla todo el equipo y el proceso pueda ser llevado adelante. Yo, prácticamente, creo que si la persona está dentro de una investigación constante, tratando de buscar la causa y la razón de todas las cosas, no enfrascándose en grandes conocimientos, sino viendo directamente la realidad, tratando de verla, tratando de sentirla por todos los poros de la piel, entonces, el mal no puede cogernos. La mente no puede estar a merced de los deseos. Y otra cosa voy a decirle, los magos negros tienen un gran control sobre su cuerpo emocional, de ahí el poder que ejercen y lo incapacitado que se siente un discípulo de tipo místico y emocional ante un mago negro que posee la fuerza de la mente.

De ahí que en las escuelas de entrenamiento esotérico, en lugar de trabajar con los devas negros o lunares -como trabajan, digamos, los magos negros-, se pone en contacto con ángeles de gran categoría espiritual y, al tener contacto con estos ángeles, su cuerpo emocional se robustece hacia arriba. Tiene un cariz blanco, brillante y, entonces, puede luchar sin quererlo contra la magia negra que puedan hacerle, contra el contexto ambiental. Porque aquí estamos y no vemos nada, pero la persona sensitiva, en cualquier zona que vaya a visitar, notará una presión ambiental, no siempre agradable, que no tiene nada que ver con algo preconcebido. ¿Por qué las iglesias -no voy a defender las iglesias, me quedo en medio- ofrecen este recogimiento? Porque allí se ofrece la liturgia. La liturgia es una forma de aliarse con los ángeles, y una meditación es una forma de liturgia. Y la liturgia, desde la masonería, los rosacruces, los templarios, todos están utilizando una fuerza, digamos, una fuerza del bien, y toda esa fuerza del bien que están utilizando es, precisamente, porque existe el peligro ambiental.
Es decir, que existen formas por aquí, que no vemos pero que están esperando el momento en que no estemos atentos para apoderarse de nuestra voluntad. Para mí, lo práctico siempre es la atención depositada no aquí, sino en cualquier momento y en cualquier situación, porque es la única manera psicológica de enfrentar la verdad, de realizar la verdad y, realizando la verdad, entrar rápidamente por el camino iniciático.
LOS MISTERIOS DE SHAMBALLA

La Conquista del Silencio

Barcelona, 7 de Abril de 1983

Págs. 5-4

…En un ashrama te enseñan a pronunciar un mántram definido que desarma a los asuras, los cuales van armados con una especie de tridente y amenazan al candidato, e incluso lo pueden matar si no está preparado, así que cuando en masonería, cuando se habla, por ejemplo, de las grandes cosas que pasan, esto no es nada comparado con la prueba del discípulo verdadero, porque pasas un rato de miedo en una cueva, como hacen ciertas sectas para darte una cierta iniciación, (pero) no es lo mismo que encontrarte ante un fiero asura, que si no estás preparado, si eres profano, y por algún desliz de la naturaleza penetras en la estancia, ya no sales con vida. Y, luego hay aquí mismo en la segunda puerta de Shamballa, donde se te exige el silencio como norma esencial. En la primera tienes que pronunciar la voz que desarma a los asuras, y en la segunda puerta tienes que desarmar al asura por el silencio. Si el silencio del asura, hablando en términos muy ocultos, es más grande que tu propio silencio, tú no puedes penetrar.

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